Recuerda siempre que la piel se arruga, el cabello se vuelve blanco, los días se convierten en años. Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción son eternas. Tu espíritu es el pegamento de cualquier telaraña. Detrás de cada meta hay una línea de salida. Detrás de cada éxito hay otra decepción. Mientras estés vivo, siéntete vivo. Si extrañas lo que solías hacer, vuelve a ello. ¡No vivas de fotos amarillentas! Persevera aunque todos esperen que te rindas. No dejes que el hierro que llevas dentro se oxide. Asegúrate de que, en lugar de lástima, te muestren respeto. Cuando no puedas correr por la edad, camina rápido. Cuando no puedas caminar rápido, camina. Cuando no puedas caminar, usa un bastón. ¡Pero nunca te detengas!
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